• Pamela Moreno Alvarez

¨Mi hijo perdió el año¨ Qué hago?


Muchos colegios están terminando su año escolar, y para algunos desafortunadamente el resultado es que deben repetirlo. Durante esta semana he recibido muchos llamados de mamás asustadas con la situación de que su hijo perdió el año escolar, es un momento difícil para los papas y los niños y quiero compartirles lo que he hablado con ellas, por si conoces una familia a quien pueda ayudarle leer estas palabras.

Mamá, papá, te animo a cerrar los ojos y mirar tu corazón.

Mira tu corazón y recuerda el maravilloso año que han vivido con tu hijo: ¿Recuerdas ese día que se rieron de alguna bobada? Este año tu hijo a aprendido un poco más sobre la importancia de ser feliz con cosas pequeñas.

¿Recuerdas ese día que tu hijo te abrazó porque te vio triste? Este año tu hijo aprendió un poco sobre empatía.

¿Recuerdas ese día que tú te maravillas porque tu hijo ayudó a alguien sin que se lo pidieras? Este año tu hijo aprendió sobre su poder personal y su influencia en el mundo.

¿Recuerdas cuando celebraste su triunfo en el partido? Tu hijo este año aprendió un poco más a trabajar en equipo.

¿Recuerdas cuando tu hijo se esforzó tanto en aprender ese tema de clase que tanto le fastidiaba? Tu hijo este año aprendió un poco más sobre la importancia de esforzarse y ser responsable. ¿Recuerdas todos esos momentos memorables de aprendizaje y gozo? ¡Este año escolar que termina no se perdió, cada día vivido es una ganancia! ¡Y este reto es otra oportunidad de aprendizaje! Mamá, papá, te animo a cerrar los ojos y mirar tu corazón.

Tu hijo, no tú, tiene un reto escolar, tú puedes ayudarlo, acompañarlo, pero recuerda que no es contigo, por eso cambia la frase “mi hijo ME perdió el año” por “Mi hijo perdió el año”.

Elimina el “ME”. No es personal, no es contra ti ni por ti. Al cambiar cómo te refieres al hecho, le entregas el poder de su vida a él, le das la responsabilidad a él, y el aprendizaje a él. Al darle el protagonismo de su reto, le muestras respeto y confianza. Al cambiar cómo te refieres al tema también le quitas ese peso paralizante que es ser responsable por la felicidad del otro, tu hijo no tiene la responsabilidad de hacerte feliz a ti o de que tu estés o no orgulloso de él, tu hijo debe actuar pensando en hacer lo mejor para él, para su futuro, debe actuar para estar orgulloso de sus acciones. Tú debes ser responsable de tu vida y él de la suya.

Necesitas un cambio de perspectiva

Cuando tenemos un reto podemos verlo de dos maneras, podemos concentrarnos en todo lo malo que hicimos, en lo inadecuados, en lo injusto, podemos ser las víctimas de la circunstancia. ¡Que peligroso! No dejes a tu hijo mucho tiempo en este estado, no te quedes tu mucho tiempo en ese estado, porque ser la víctima no construye a futuro; la mejor manera de ver un reto es como una oportunidad de CRECER

¡Mi hijo perdió el año! ¿Cómo crecer con este reto?

En 20 años no será relevante si tu hijo repitió tercero o noveno, será relevante si tiene habilidades de vida y si puede impactar positivamente la sociedad; ahí está la respuesta, enfocarse en dar habilidades de vida a ese niño que tiene que repetir el año escolar.

Cuida la autoestima, el sentido de capacidad, laautoconfianza

Perder el año escolar puede ser un golpe fuerte para la autoestima, por eso, busca tener espacios con tu hijo donde le animes a ver sus habilidades, sus destrezas, sus capacidades y como estas las puede aprovechar para obtener los resultados que desea. Tu hijo es capaz de hacerse la vida que necesita y debe ver que tu confías en él, para así el mismo confiar en él.

Quizá a tu hijo le falten destrezas de organización del tiempo, pero es muy bueno con las manualidades. ¿Será que pueden crear una tabla de tiempos apoyándose en sus habilidades manuales? Quizá no es hábil para matemáticas, pero es muy hábil en español, subraya eso positivo y anímalo a buscar estrategias para compensar sus debilidades y que no sean una barrera para sus sueños. Nadie es bueno para todo: para algunos es más fácil lo académico pero son muy torpes socialmente, algunos tienen que esforzarse más para entender calculo, pero les resulta natural cantar. Se abierto en que no tiene que ser el mejor en todo, pero es su responsabilidad crear un plan de acción para lograr los resultados que necesita. Anímalo a leer sobre personajes reconocidos que tuvieron dificultades escolares y aun así maravillosos resultados como adultos, anímalo a ver que él puede lograr lo que se proponga y que este año escolar que deberá repetir es una oportunidad para fortalecerse.

Permítele a tu hijo ser responsable de las acciones derivadas con la pérdida del año escolar, por ejemplo, si deben buscar un colegio diferente, permítele ser parte activa de la búsqueda del nuevo colegio con los lineamientos necesarios (presupuesto, ubicación, etc). Si repetir el año escolar tiene repercusiones al presupuesto familiar, exponle a tu hijo la realidad, sin avergonzarlo o recriminarle, simplemente presentando los hechos y pídele ideas para disminuir el impacto. Cuando los niños se sienten respetados, valorados e indispensables para solucionar un problema real, sus deseos de contribuir son muy grandes, y seguro tu hijo te va a sorprender con ideas generosas como trabajar en vacaciones, reducir sus gastos en planes de celulares o vacaciones, etc. Permítale ser responsable de responder a familiares y amigos sobre los resultados de su año escolar. Tu hijo se equivocó, como todos lo hemos hecho en algo alguna vez, pero no hay que ocultar la verdad aunque sea incómoda, aprender a enfrentar estos momentos será una gran lección de vida. Claro que si algún adulto es irrespetuoso con tu hijo, estás en tu derecho (y deber) de intervenir para hacerlo respetar, y de paso, le enseñas que no está bien aceptar y hacer comentarios groseros a las personas que cometen errores. ¡Otra gran lección de vida! Las vacaciones pueden ser un tiempo de preparación Tu hijo puede tener miedo de su interacción con niños de menor edad que la suya, ayúdalo durante las vacaciones a que se relacione con niños de esas edades con las que quedará, vean juntos las cosas que tienen en común y las que no! No hay que tapar el sol con la mano, si tu hijo es muy maduro socialmente y quedará con niños pequeños, está bien reconocer las diferencias con las que vivirá y pueden juntos ver lo positivo de la situación, él podría ser quien les ayudé a resolver los conflictos, o quien les enseñe los pasos del baile de moda, o quien les enseñe sobre esa materia para la que tiene facilidad. Recuerda que todo puede ser aprovechado para desarrollar habilidades! Tu hijo puede aprender a ser un líder positivo, un inspirador, puede aprender a trabajar en equipo con personas de otras edades, incluso puede aprender a ver lo positivo en personas no le caen bien, y todas esas habilidades en su adultez serán muy útiles.

Si tu hijo tiene vacíos académicos, busquen juntos como puede solucionarlos, internet tiene tutoriales fascinantes de casi todos los temas, pueden hacer expediciones de ciencias, idas a museos, clases particulares, tutorías con sus compañeros del colegio o visitar algún amigo ingeniero para que le cuente lo fascinante en su día a día de las matemáticas, todo lo que aprendemos en la escuela es fascinante para alguien, ver un poco de esa magia en los ojos de otro es inspirador. Lo más importante mamá/papá es repetirse una y mil veces que TU HIJO NO PERDIÓ EL AÑO, LO VIVIÓ Y APROVECHÓ Y ESTE RETO ESCOLAR SERÁ UNA MARAVILLOSA OPORTUNIDAD DE CRECIMIENTO PARA TODOS!

No digo que sea fácil, no digo que sea divertido, solo digo que es APROVECHABLE! Buena mar!

Pámela Moreno Certified Positive Discipline Trainer Miembro de la Asociación de DP internacional Miembro Fundador de la Asociación de DP Colombia.

#perderañoescolar #malestudiante #repetiraño #errores #disciplinaposiitva #oportunidades

@2017 La Disciplina Positiva de PamM

  • Black Facebook Icon
  • Black Instagram Icon
  • Black YouTube Icon
  • Black Pinterest Icon
  • Black Twitter Icon